Disponibilidad de forraje
Es la cantidad de pasto por hectárea que se le ofrece al animal en un momento dado. Esta varía de acuerdo a la estación del año, condiciones climáticas, fertilidad del suelo, manejos anteriores, carga animal, etc.
Hay una cierta relación entre disponibilidad y consumo, a medida que aumenta la disponibilidad aumenta el consumo. Este aumento se mantiene hasta un punto en el que aumentando la disponibilidad, no aumenta el consumo. Esto se relaciona con la calidad de la pastura. A medida que crece la pastura aparecen hojas muertas en las gramíneas y en la alfalfa los tallos se lignifican y las hojas basales se caen.

Conociendo la disponibilidad de forraje podemos asignar el consumo a los animales. Sabiendo cuál es la disponibilidad inicial y cuál es la final, determinamos la eficiencia de cosecha de forraje y por lo tanto se puede aumentar o bajar la eficiencia de cosecha, dependiendo del tipo de animal.
Con la información de la asignación del consumo y la eficiencia de cosecha de forraje, se puede determinar la superficie por animal y por día. Por otra parte, se tiene el número de animales con lo que se puede determinar el tamaño de la franja.
Con la superficie del potrero y el número de vacas se puede calcular para cuantos días alcanza esa superficie y también el tamaño diario de la franja.
Esta información forma parte del presupuesto forrajero, es la oferta. Desde el lado de la demanda, se tienen los requerimientos de las distintas categorías de animales. Con el balance entre ambas, se pueden tomar decisiones como:
- Determinación y manejo de la carga
- Tipo, cantidad y calidad de las reservas forrajeras
- Momento y nivel de suplementación