Pasturas y Forrajes - Argentina
  
Contacto con Pasturas y Forrajes

Sistemas de siembra de pasturas

El sistema más eficiente para sembrar pasturas es aquel en que se pueda controlar bien la profundidad de siembra y que la semilla quede en perfecto contacto con el suelo.  

Los sistemas de siembra más utilizados son:
  • Al voleo
  • En surcos o líneas
  • Directa
 
Siembra de pasturas al voleo
 
Para este sistema se utilizan las sembradoras de trigo, a las que se le sacan los tubos de bajada, para que la semilla se desparrame bien y en forma uniforme, al menos en teoría. Si durante la siembra hay viento, la distribución no será uniforme. El sistema de tapado puede ser una rastra de dientes liviana, rollos de alambre o incluso ramas.
 
Este sistema se utilizó mucho porque:
  • se puede hacer con cualquier sembradora, no requiere equipos sofisticados;
  • la semilla quedaba distribuida en el suelo, no en surcos y con supuesta mejor cobertura;
  • se lograba un mejor control de profundidad, el cual estaba dado por el peso de la semilla y el tapado.
 
En los ensayos de eficiencia de siembra, los resultados en cuanto a plantas logradas fue el siguiente:
 
Implantación de festuca según método de implantación
 
Fuente: Carámbula, 1998
 
El gráfico muestra claramente la baja eficiencia de implantación que tiene el sistema al voleo. Sin embargo, hay veces que se opta por este sistema, como por ejemplo: cuando hay un lote preparado, que le falta compactación, y que por fecha de siembra, probabilidades de lluvias, etc., hay que sembrarlo. Hay zonas y lotes, en que es mejor sembrar, aunque sea con un sistema de baja eficiencia, que demorar la siembra.
 
Siembra de pasturas en surcos o líneas
 
Para este sistema se utilizan las sembradoras de trigo. Las alternativas de las máquinas son:
  • Sin cajón alfalfero y sin cajón para fertilizantes: en este caso se mezcla la semilla de las gramíneas con la alfalfa en el mismo cajón y la fertilización se hace al voleo.
  • Con cajón alfalfero y sin cajón para fertilizantes: la alfalfa va en el cajón de leguminosas y las gramíneas van en el grande. La fertilización se hace al voleo.
  • Con cajón alfalfero y cajón para fertilizantes: como en el caso anterior y la fertilización se hace en el surco debajo de la semilla.
 
La sembradora con todos los cajones es la mejor opción para la siembra. Se ahorra tiempo y dinero, al no tener que mezclar la semilla (alfalfa y gramíneas) y tampoco una pasada extra para fertilizar. Se gana en eficiencia.
 
El uso del cajón alfalfero no está generalizado y lo que se hace en estos casos es mezclar la semilla de alfalfa con la de gramíneas en el mismo cajón. En este caso hay que cuidar que la semilla esté bien mezclada, para evitar que con el movimiento de la sembradora se separen las semillas.
 
Cuando se fertiliza en el surco hay que evitar el contacto de las semillas con el fertilizante, sobre todo cuando se usan fertilizantes como el Superfosfato simple o triple. El fertilizante hay que ubicarlo por debajo de la semilla.
 
Siembra de pasturas en directa
 
El tratamiento del lote será de acuerdo a las malezas que aparezcan durante el período de barbecho. El objetivo es que el lote esté limpio para almacenar humedad.
 
Siembra de pasturas en directa

Durante la cosecha del cultivo antecesor, hay que tomar decisiones como por ejemplo picar o no el rastrojo. En caso de no picarlo, se pueden hacer rollos. No es conveniente sembrar la pastura sobre un suelo con un abundante volumen de rastrojo. Éste competirá inicialmente con las plántulas de la pastura.

Los discos surcadores deben cortar bien el rastrojo. En el caso contrario, lo empujan al fondo del surco y habrá semillas que no quedarán en contacto con el suelo, no germinarán o no se arraigarán. Esto baja la eficiencia de siembra.

La siembra directa se hace sobre un suelo firme y además las sembradoras tienen un buen control de profundidad, que es fundamental para la siembra de pasturas.

La profundidad de siembra es una de las claves del éxito de la implantación de las pasturas.

Las condiciones de la “cama de siembra” en los sistemas de siembra directa son diferentes a las de la siembra convencional. La temperatura del suelo es más baja, hay menor disponibilidad de nutrientes, etc., por lo que habrá que considerarlo en el momento de planificar la siembra.