Pasturas y Forrajes - Argentina
  
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Laboreos necesarios para las pasturas

Las labores de preparación del lote dependerán del cultivo antecesor y del estado del suelo. El objetivo es colocar las semillas a la profundidad adecuada y que queden en íntimo contacto con el suelo. 

Se deberán efectuar la cantidad de labores necesarias para que el suelo quede firme y parejo, que nos permitirá regular mejor la profundidad de siembra. 
 
El primer paso es revisar si hay alguna compactación. En caso que hubiera hay que pasar el arado cincel dos veces con un ángulo de 30 a 35º la segunda pasada respecto de la primera. Esto conviene hacerlo al comenzar el barbecho, de esta manera habrá mayor acumulación de humedad. El trabajo del cincel es mucho más efectivo cuando el suelo está seco.

 

 
La cama de siembra firme y compacta se consigue pasando la rastra de dientes y rolo acanalado. De esta manera nos va a ayudar a colocar la semilla en la profundidad adecuada. Las semillas estarán en íntimo contacto con el suelo húmedo y nacerán rápido.
 

En los suelos arenosos, hay que tener cuidado con la erosión eólica, por la preparación excesiva del terreno.

 

En una cama de siembra mal preparada, con muchos terrones o cascotes de tierra, muchas semillas no germinarán porque no estarán en contacto con el suelo húmedo.
 
Este tipo de situaciones es normal cuando se pastorean en forma excesiva los rastrojos.
 
Los rastrojos mal pastoreados, requieren más laboreos y por lo tanto se elevan los costos.

 

En suelos mal preparados, la eficiencia de siembra es muy baja, la pastura nace rala, quedan espacios vacíos que son ocupados por las malezas y por lo tanto hay mayor competencia por nutrientes, agua y luz.  
 
En condiciones adversas las malezas tienen mejor comportamiento que las plantas de la pastura y por lo tanto terminarán dominando la pastura.
 

Como resultado se obtendrá una pastura de baja producción de forraje, de baja calidad, que se degradará rápido. 

 

En estas condiciones, el objetivo de recuperar la fertilidad del suelo no se logrará. El nitrógeno que fijen las pocas plantas de leguminosas será aprovechado en su mayoría por las malezas.

Una secuencia de labores, que prepare el suelo desde abajo hacia la superficie, puede ser: cincel, si es necesario; rastra de disco doble o rastra excéntrica, en tandem con rastra de dientes y rolos desterronadores y la terminación con rastra de dientes y rolos compactadores.