Mezclas simples o complejas
El concepto que se tiene para sembrar muchas especies, es que van a quedar las que más se adapten. Es como tirar un tiro con escopeta, alguna munición va a pegar. La idea no es esta, sino buscar dentro de las distintas especies, las variedades que mejor se adapten. El uso de variedades con mejor adaptación, tiene mayor impacto en la producción que el número de especies sembradas.
En aquellos lotes que tengan media loma y bajo y que no se puede manejar en forma diferenciada, se deben sembrar las especies que se adapten al bajo y de esta manera se unifica el manejo y la palatabilidad del forraje.
La producción forraje de las mezclas complejas, de gramíneas y leguminosas, comparadas con las mezclas simples, no siempre es mayor y puede haber una competencia más agresiva entre algunas de las especies integrantes, por lo que al final, quedarán las especies más agresivas y que mejor se adapten.
Producción de mezclas simples y complejas (promedio 3 años)
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Mezcla
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Rendimiento
(kg MS/ha)
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Festuca + Lotus
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6.544
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Falaris + Trébol subterráneo
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5.400
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Festuca + Trébol blanco
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7.466
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Falaris + Lotus
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7.433
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Falaris + Festuca + T. subterráneo + Lotus
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6.355
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Falaris + Festuca + T. subterráneo + T. blanco
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6.666
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Fuente: Castro y Escuder, 1972, en Carrillo, J (2003)
El cuadro muestra los rendimientos totales promedio de tres años y que no por agregar especies la producción de pasto será mayor.
Es importante considerar la distribución del forraje que producen las mezclas, porque por ejemplo, la mezcla de festuca y lotus podría cubrir mejor el presupuesto forrajero, que la de festuca y trébol blanco, por lo tanto para esa situación conviene la primera. Pero este es el trabajo que tienen que hacer cada uno en su sistema.
Lo que hay que buscar son las mezclas de especies y variedades que más se adapten
a las condiciones de suelo, clima y presupuesto forrajero.
Las especies integrantes de la mezcla deben tener una palatabilidad semejante, para evitar la selectividad por parte de los animales. Además, para sacar el mayor rendimiento, deben requerir un manejo similar, en cuanto a la intensidad del pastoreo, en las distintas épocas del año.
Rendimiento anual de la pastura con variaciones estacionales en severidad de defoliación
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Tratamiento. Pastoreo repetido:
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Kg MS/ha
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Total
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Raigras Manawa
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Trébol blanco
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Pasto ovillo
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Trébol rojo
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De 7,5 a 2,5 cm
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10.740
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6.143
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2.371
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706
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280
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De 7,5 a 2,5 cm en invierno y el resto de 18 a 7,5
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14.977
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7.937
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1.883
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2.399
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2.410
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De 7,5 a 2,5 cm en primavera y el resto de 18 a 7,5 cm
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10.762
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5.493
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1.323
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2.533
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833
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De 7,5 a 2,5 cm en verano y el resto de 18 a 7,5 cm
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9.809
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5.919
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1.390
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1.110
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1.009
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De 7,5 a 2,5 cm en otoño y el resto de 18 a 7,5 cm
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12.757
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6.479
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807
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3.610
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1.210
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De 18 a 7,5 cm todo el año
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13.138
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6.479
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1.256
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3.228
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1.771
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Fuente: Adaptado de Milligan, K. (1985)
Del cuadro surge que, el pasto ovillo y el raigras requieren intensidades de pastoreo diferentes. El pasto ovillo se consocia bien con el trébol rojo. El manejo del raigras y el del trébol blanco son similares.
Un punto importante que surge del cuadro y que debe ser considerado en el manejo de las pasturas, es el tratamiento de pastoreo de 7,5 a 2,5 cm en verano y el resto del año de 18 a 7,5 cm, es decir, el manejo corto o sobrepastoreo en verano. Es la pastura que menos pasto rindió y es el caso típico de degradación, el suelo descubierto en verano es perjudicial para la pastura, el suelo se seca y aparecen malezas como el gramón.