Trébol rojo
Cuando se siembra en fecha, fin de verano o principio de otoño, la semilla germina y la planta se desarrolla de acuerdo a las condiciones ambientales. Luego entra en latencia y queda durante el invierno en forma de roseta, dependiendo del grado de reposo invernal. El rango de temperaturas para el crecimiento del trébol rojo va entre 15 y 27ºC.
A la salida del invierno o principios de primavera, los tallos se elongan, elevando el meristema apical. A medida que se desarrollan los tallos forman la corona a nivel del suelo, con yemas capaces de formar nuevos tallos, que se ubican en axilas de las hojas inferiores.
El mayor porcentaje de hojas queda en la parte superior de los tallos las que producen un sombreado a las inferiores. El efecto de sombreado es menor que en la alfalfa, debido a que la estructura de la planta permite una mayor penetración de la luz, por lo que las hojas inferiores siguen funcionando durante más tiempo.
La raíz es pivotante y es donde se acumulan las sustancias de reserva – el almidón el compuesto más importante – que le permite rebrotar a la planta. El rebrote que se produce a la salida del invierno y después de cada pastoreo o corte, es a expensas de estas sustancias. La raíz está menos desarrollada que en alfalfa, pero más que el trébol blanco y el lotus.
Las variaciones de las sustancias de reserva en la raíz de trébol rojo son similares que en alfalfa, alcanzan el máximo cuando el trébol está en plena floración. Después del corte o pastoreo disminuyen hasta que la planta es capaz de elaborar y enviar a la raíz sustancias de reserva.
Evolución de las sustancias de reservas en trébol rojo
Fuente: Escuder, C.J y Cangiano, C.A. (1993)
El momento de comenzar el pastoreo es cuando la plantas están entre botón floral y principios de floración. La planta es muy digestible, con alto contenido de proteína y se puede logra una buena eficiencia de cosecha del pasto. Sin embargo, hay datos que muestran que postergando el pastoreo hay una mayor acumulación de forraje y se mejora la persistencia del trébol
Rendimiento de forraje de cultivares de trébol rojo pastoreados cada 4, 6 ó 9 semanas
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Variedades
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MS (kg/ha/año)
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4 semanas
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6 semanas
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9 semanas
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Hamua
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1.400
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2.100
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4.900
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G22
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1.600
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4.300
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10.000
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Turoa
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2.800
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4.300
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8.000
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Pawera
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3.100
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7.800
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12.100
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Fuente: Escuder, C.J y Cangiano, C.A. (1993)
Si bien la producción de forraje es mayor, la calidad del forraje pastoreado es menor, así como la eficiencia de cosecha. La digestibilidad de los tallos disminuye a medida que avanza el ciclo y como en la alfalfa, la parte superior de los tallos es de mayor calidad que la parte inferior de los mismos.
En la corona crecen brotes basales que cuando se realiza la defoliación se desarrollan y forman el nuevo rebrote. Si no se produce la defoliación, los brotes no crecen hasta que los tallos terminen su desarrollo. Este proceso se realiza en forma continua hasta que el largo del día o las condiciones climáticas son limitantes y la planta se prepara para entrar en latencia.
Si en un pastoreo o corte a principios de floración, se remueven todas las hojas y los brotes basales, el rebrote va a será lento y el nivel de reservas disminuirá, por lo que necesitará un período más prolongado para reponerlas antes del siguiente pastoreo. Si esto ocurre en verano existe el riesgo de la aparición de la competencia por las malezas.
El descanso de fin de verano principio de otoño en trébol rojo es importante para permitir la acumulación de sustancias de reserva en la raíz y que la planta entre al invierno con buena cantidad de reservas en la raíz. El descanso hay que hacerlo unas 6 semanas antes de las heladas fuertes. En los pastoreos o cortes tardíos se corre el riesgo que caiga una helada mientras el trébol está rebrotando. El efecto de la helada detiene el crecimiento de la planta. En esta situación la planta consume reservas para el rebrote y no llega a reponerlas, como resultado el trébol entra en reposo invernal desprovisto de reservas.