Calidad del inoculante
El inoculante deberá estar fabricado con cepas de rizobios seleccionadas y recomendadas para cada país, por el organismo competente.
El soporte de las bacterias puede ser turba estéril, carbonato de calcio o líquido.
La selección de las cepas se realiza por un proceso de laboratorio prolongado, que incluye pruebas de comportamiento en laboratorio, en invernáculo y a campo, durante varios años. En estos ensayos se mide: la eficiencia de fijación de nitrógeno, la habilidad competitiva, la adaptación al medio, estabilidad genética y capacidad de industrialización.
Se deberá especificar la concentración, la fecha de vencimiento, etc. Para lograr una buena nodulación en alfalfa, se requieren más de 1.000 bacterias por semilla.
Es importante conservar los sobres de inoculante en la heladera (no en el freezer) y se debe transportar a una temperatura inferior a 25º C. En el potrero mantener a la sombra.
Un factor importante a tener en cuenta es la población de rizobio/semilla. El trébol blanco debería tener una población superior a 1.000 rizobios/semilla. El tamaño de la semilla influye en la cantidad de bacterias, por ejemplo: el trébol rojo lleva más cantidad que el trébol blanco.