¿Qué fertilizantes utilizar?
En las pasturas en base a tréboles, la estrategia para fertilizar es promover el crecimiento de las leguminosas, para que fijen en el suelo, la mayor cantidad de nitrógeno atmosférico posible. De esta manera habrá nitrógeno disponible, en forma muy económica, para el crecimiento de las gramíneas.
La aplicación de nitrógeno en la implantación, favorece el crecimiento inicial de las gramíneas, pero inhibe la nodulación de las leguminosas. Si el potrero tuvo un buen barbecho, habrá nitrógeno disponible de la descomposición del rastrojo. En caso de ser necesaria la aplicación de nitrógeno en implantación se puede utilizar el fosfato monoamónico.
Es normal que en los suelos de la región pampeana los niveles de fósforo sean bajos. Cuando el fósforo es limitante, la fertilización fosfatada produce aumentos de producción de pasto tanto en las leguminosas como en las gramíneas.
En las mezclas, durante la etapa de desarrollo, las plántulas compiten por fósforo. Los suelos bajos en fósforo, la competencia continúa después de la implantación, porque todas las raíces están superficiales. Por ejemplo: el volumen de raíces del raigras es tres a cuatro veces superior al del trébol blanco y tienen más pelos radiculares que estos.
Los fertilizantes a utilizar y la composición de los mismos es:
Composición química (grado) de los fertilizantes fosfatados
|
Fertilizante
|
N
|
P2O5
|
K20
|
S
|
Otros
|
|
Fosfato diamónico
|
18
|
46
|
0
|
0
|
|
|
Fosfato monomamónico
|
11
|
52
|
0
|
0
|
|
|
Hiperfosfato
|
0
|
30
|
0
|
0
|
49% Ca
|
|
Superfosfato triple
|
0
|
46
|
0
|
1
|
14% Ca
|
|
Superfosfato simple
|
0
|
18 – 20
|
0
|
12 – 14
|
20% Ca
|
|
Roca fosfatada
|
0
|
28 – 35
|
0
|
0
|
40 – 45% CaO
|
Fuente: Adaptado de Garcia, F. y Otros (2002)
En el caso del Superfosfato simple y el triple, no conviene que estén en contacto con la semilla de trébol o lotus, porque afectan a las bacterias del inoculante, mientras que el Hiperfosfato – que es orgánico – no las afecta.
Los fertilizantes a utilizar dependerán de la edad y del estado de la pastura:
- Si el balance de gramíneas y leguminosas es bueno, y éstas están bien noduladas, el fertilizante a utilizar es un fosfatado.
- Si es una pastura con un bajo números de plantas de trébol y no hay nodulación o ésta es muy pobre, se puede utilizar un fertilizante en base a fósforo y nitrógeno.
- Si es una pastura que entra en su último invierno, se puede fertilizar con un nitrogenado para promover el crecimiento de las gramíneas presentes.
La dosis de fertilizante a aplicar, dependerá de la disponibilidad en el suelo, de acuerdo al resultado del análisis. Los suelos con problemas de acidificación o pH bajo, y con alto contenido de materia orgánica, tiene mayor retención de fósforo.
La disponibilidad de fósforo durante la implantación es fundamental para lograr mayor crecimiento radicular y por lo tanto mayor velocidad de implantación.
A medida que se atrasa la fecha de siembra, el suelo se enfría, la disponibilidad disminuye y la respuesta a la fertilización fosfatada es mayor.
Cuanto menor es la disponibilidad de fósforo en el suelo, mayor es la respuesta a la fertilización. En suelo con 7 ppm de fósforo hay más respuesta que en aquellos que tengan 13 ppm.