Control de malezas
El control de malezas comienza en la compra de la semilla de las especies y variedades que componen la mezcla. Comprar semilla de calidad, certificada, de empresas semilleras reconocidas, es el primer paso para lograr una pastura perenne y productiva. Conviene comprar la semilla temprano para poder hacer el análisis de: Energía Germinativa, Poder Germinativo (PG), Pureza, (P), etc. Tener semillas con buen vigor inicial asegura una fuerte competencia con las malezas.
Cuando la semilla que se compra tiene, además de una buena energía, un alto poder germinativo, la mayoría de las semillas que se siembran se transforman en plantas y lograr un buen número de plantas, de variedades que se adaptan, aseguran buena producción de forraje.
La fecha de siembra, también es importante para el control de malezas. En las siembras tempranas las especies de la pastura germinan y crecen rápido, provocando una fuerte competencia a las malezas. Las siembras tardías retrasan la germinación de las gramíneas y los tréboles, por lo que las malezas compiten más agresivamente y se implantan más rápido.

También es importante la elección de las mezclas y las variedades adecuadas. Sin embargo, es común ver como los productores, con la lista de precios, eligen las variedades por la columna del precio. Este es el primer error, ya que el “ahorro” que creen hacer en la semilla lo van a gastar en herbicidas, perdiendo además producción de pasto y la recuperación de la fertilidad del suelo será menor.
La presencia de malezas en las pasturas perennes afecta: a) la producción de pasto; b) la persistencia; c) reduce el valor nutritivo, d) pueden producir enfermedades como la fotosensibilización, etc.