Falaris bulbosa (Phalaris aquatica L.)
Planta perenne, crece en forma de matas. Sus raíces son profundas y en cabellera, explora bien el suelo y forma “piso” en las pasturas. Tiene resistencia a heladas y tolera las sequías.
Requiere suelos de fertilidad media a alta de las regiones húmedas y sub húmedas. Se comporta bien en suelos pobremente drenados.
Su ciclo es otoño-invierno-primaveral, pasa el verano en latencia y reinicia el crecimiento en otoño, dando un buen volumen de pasto. La producción invernal es baja.
La implantación es lenta, lo que le da baja capacidad de competencia, principalmente por luz.
Cuando el manejo no es el adecuado, tiende a formar matas y por lo tanto pierde calidad.
En cultivos puros provoca enfermedades en el ganado como el "tembleque del falaris".
No es recomendable sembrarla en suelos con problemas de gramón. Una vez implantada es muy persistente.
Los valores estimados del valor nutritivo del falaris en invierno y primavera es el siguiente:
| Estado |
MS (%) |
PB (%) |
FDN (%) |
FDA (%) |
DIVMS (%) |
EM (Mcal/kg MS) |
| Invierno |
|
15,9 |
44,5 |
|
64,2 |
2,3 |
| Primavera |
|
12,0 |
57,3 |
|
57,7 |
2,1 |
Fuente: Guaita, M.S. y Fernández, H.H. (2005)
| Se consocia bien con: trébol rojo, trébol blanco y lotus corniculatus |