Ensilado
Las características que una planta debe tener para lograr un ensilado sin problemas son: alto contenido de azúcar, bajo contenido de proteína y reducida capacidad tampón o buffer (neutralizadora).
La planta de alfalfa tiene un alto contenido de proteínas, bajo en hidratos de carbono solubles y la presencia de cationes que atenúan los cambios de pH. Estas características hacen que no tenga buenas características para ensilar.
Las proteínas se degradan en productos nitrogenados, que actúan neutralizando la formación de ácido láctico, como consecuencia no se consigue un pH adecuado y se producen fermentaciones no deseadas.
La alfalfa tiene capacidad de neutralizar o poder buffer, es decir que hace más difícil lograr un pH adecuado para que se produzca la fermentación deseada. El alto contenido de proteínas, la relación azúcares solubles/proteínas, la presencia de calcio y fósforo, formando sales, dificultan lograr la acidez adecuada. La relación de azúcar/proteínas en alfalfa es 0,2 a 0,3, mientras que en maíz es 2,5 a 3,5.
En el cuadro siguiente se compara el contenido de azúcares solubles y el poder buffer de la alfalfa con otros forrajes:
Carbohidratos solubles y poder buffer de distintos forrajes
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Forraje
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Carbohidratos Solubles
(% MS)
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Capacidad Tampón
(meq %)
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Raigras perenne
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16 – 18
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24,0
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Raigras anual
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22 – 27
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26,5
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Festuca
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22 – 27
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Pasto ovillo
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10
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19,0
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Maíz
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26 – 32
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22,5
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Trébol rojo
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10 – 12
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65,0
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Alfalfa
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4 – 6
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52,0
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Fuente: Romero, L.A. EEA INTA Rafaela (2004)
Es más fácil lograr un silo de pasturas consociadas de alfalfa con gramíneas, que uno de alfalfa pura. La presencia de gramíneas de la pastura, que aportan hidratos de carbono solubles, que mejoran las condiciones de ensilado.
La base del ensilado es que debe ocurrir un proceso fermentativo en condiciones anaeróbicas (ausencia de oxígeno) y a pH bajo (acidez). Hay que lograr que el pH baje y se estabilice en el menor tiempo posible.
El siguiente gráfico muestra una curva típica de la evolución del pH. La pendiente inicial varía de acuerdo al cultivo y las condiciones de ensilaje:
Evolución del pH en el silo a través del tiempo.
En las primeras horas comienza a bajar el pH y de acuerdo a las condiciones del silo, a partir de las 40 a 60 horas, si no ocurre ningún problema, el pH se estabiliza y se logra una fermentación eficiente.
En el momento que se está ensilando queda retenido aire, en la masa de forraje, que no se puede eliminar por la compactación. Este aire es consumido por las células de las plantas, que siguen respirando y por las bacterias aeróbicas presentes. Esta etapa no se puede evitar, pero si acortar su duración. Durante la respiración de las plantas, hay consumo de azúcares solubles, que como resultado da anhídrido carbónico, agua y genera calor, que al principio eleva la temperatura del silo. Las bacterias aeróbicas son eliminadas por la compactación del silo y por la falta de oxígeno. En caso de no eliminarlas, producen una fermentación no adecuada. Esta etapa se termina cuando se agota el oxígeno presente.

Una vez eliminado el aire (oxígeno), se desarrollan microorganismos anaeróbicos que toman como fuente de energía los azúcares solubles, a los que transforman en ácidos orgánicos. La presencia de estos ácidos baja el pH del silo, creando las condiciones para que el forraje se conserve bien. Lo importante es alcanzar la acidez adecuada en el menor tiempo posible.
Entre las bacterias anaeróbicas, están en primer lugar las que producen ácido acético y comienza a bajar el pH del silo. Cuando el pH está por debajo de 5, estas bacterias se inhiben y se desarrollan las bacterias lácticas, que en la medida que haya carbohidratos solubles, pasan a dominar la fermentación e incrementan la acidez, bajando el pH a valores cercanos a 4, evitando una fermentación no deseada que degrade las proteínas y forme amoníaco y aminas.
Cuando el silo se hace con corte y ensilado directo, el alto contenido de humedad – mayor a 70% - aumenta el riesgo de obtener una mala fermentación, por la presencia de las bacterias Clostridium, que dan una fermentación butírica, la que ocurre a un pH más elevado, el cual hace difícil que el forraje se conserve bien.
El premarchitado ayuda a mejorar las condiciones para un buen ensilado debido a que hay mayor concentración de los azúcares.