¿Cómo manejar el descanso otoñal de la alfalfa?
Lo más importante en el manejo de la alfalfa es respetarle los descansos. Estos se dan entre pastoreos y la duración varía de acuerdo a la variedad de alfalfa, las condiciones ambientales, la edad de la pastura, a la estación del año, etc. El otro descanso es el que se le da entre ciclos de producción. Darle estos descansos a la pastura es importante porque influye en la persistencia de las plantas.
El descanso entre los ciclos de producción es el que hay que darle a la pastura a fines de verano o principios de otoño. Comúnmente se lo conoce como descanso otoñal. Este es muy importante porque no sólo afecta la persistencia, sino también la producción de la pastura en la siguiente temporada.
El pastoreo luego del descanso es de baja eficiencia de cosecha. La razón es porque la alfalfa está pasada, los tallos son gruesos y de baja calidad. Las alternativas para después del descanso son: a) si las condiciones climáticas lo permiten destinarla a heno; y b) pastorear la pastura con animales de bajos requerimientos. Después del pastoreo es recomendable hacer un corte de limpieza para que el rebrote sea limpio y parejo.
Después de este momento, las variedades de reposo invernal intermedio tienen un desarrollo muy escaso y entran en reposo. Mientras que las variedades sin reposo invernal siguen creciendo, aunque el rebrote es lento.