Pérdidas en el proceso
Las pérdidas que se producen en la henificación son probablemente mayores que la de cualquier otra cosecha. La razón es el tiempo que transcurre entre el corte y la confección del rollo o fardo. La cantidad de material que se pierde depende fundamentalmente del momento de corte, daños climáticos y las ocasionadas por el manipuleo durante la cosecha y el almacenaje.
El total de pérdidas se calcula entre un 20 – 40%, pero con condiciones climáticas adversas pueden sobrepasar el 70%. Henificando con un mayor contenido de humedad se reducirán las pérdidas de hojas por causas mecánicas y se disminuye el riesgo de pérdidas por lluvia durante el período de secado. Sin embargo, es bien conocido por los productores que henificar con altos contenidos de humedad se incrementan los riesgos de pérdidas en el almacenamiento, debido al calentamiento causado por la oxidación por la formación de hongos.
Para disminuir los riesgos, cuando henificamos con alto contenido de humedad, se han experimentado aditivos que aceleran el proceso de secado y previenen el desarrollo de hongos.
Además de las pérdidas normales por la confección del heno en sí, la presencia de malezas aumenta las pérdidas. El estado fenológico de las malezas puede ser diferente al del alfalfa y esto puede retrasar el secado se es una maleza con tallos gruesos o disminuir la calidad final del heno en el caso de las gramíneas pasadas.
En adelante se revisarán estas pérdidas asociadas con la henificación y el almacenaje. Estas son:
Pérdidas por respiración
Luego de cortar las plantas, la respiración celular continúa hasta que el contenido de humedad de la planta se encuentra por debajo del 40%. Con buenas condiciones climáticas durante en el período del secado, las pérdidas por respiración se calculan entre 2 a 8% sobre materia seca, llegando hasta un 16% con malas condiciones climáticas. Aunque la respiración es inevitable y estas pérdidas pasan inadvertidas, pero hay prácticas de manejo que ayudan a reducir tales pérdidas.

El objetivo sería cortar y henificar en el día. De esta manera se disminuyen las pérdidas significativamente. No en todas las zonas se puede lograr, la idea es acelerar el proceso lo máximo posible y utilizar las herramientas disponibles para lograrlo. Conviene cortar el heno a la mañana, la más temprano posible, para permitir una cantidad máxima de horas de sol. Bajo buenas condiciones, el heno se seca entre un 25 a un 30% en el primer día. Si se corta en las últimas horas de la tarde durante la noche prácticamente no se seca y habrá más pérdidas por respiración.
El uso de acondicionadores mecánicos o rolos acondicionadores, rompen los tallos y facilitan el secado. Los químicos, tales como los agentes deshidratantes, rompen la capa cuticular de las plantas, por lo que aumenta la velocidad de secado y minimiza las pérdidas por respiración.
En la EEA INTA Rafaela, se realizó un ensayo comparando una alfalfa cortada con una segadora de rodillo giratorio (John Deere) y otra con una cortadora hileradora a hélice (Mainero 6026).
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Día
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Hora de muestreo
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Contenido de humedad (%)
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Acondicionadora
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Hélice
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26/01/95
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9:50
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77,6
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78,8
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13:00
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57,3
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64,6
|
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16:00
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34,9
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49,5
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18:00
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30,5
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49,4
|
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27/01/95
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8:45
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30,8
|
47,0
|
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12:15
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24,2
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38,8
|
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15:30
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18,5
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35,3
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Fuente: Romero, L.A. et al EEA INTA Rafaela (1995)
La pérdida de humedad en el pasto cortado con hélice fue más lenta que la cortada con la máquina que tenía rodillos acondicionadores. Se puede ver que en el caso de la alfalfa cortada con rodillos acondicionadores al segundo día se puede henificar, mientras que la cortada con hélice se necesitarán más horas para que se seque.
Pérdidas mecánicas
Los factores más importantes que influyen son:
- El tipo de fardo. Las pérdidas promedio que tienen las enfardadoras varían entre 3 y 8%, mientras que en las rotoenfardadoras pueden llegar hasta el 15%. Estas variaciones se pueden deber a: hileras muy livianas y de rendimiento bajo, velocidad de trabajo, bajo porcentaje de humedad o malas condiciones climáticas.
- Uso del rastrillo o removedor de hileras. El mal uso de los rastrillos para mover las hileras, pueden ocasionar pérdidas de un 15 a un 25%, en el caso de la alfalfa, utilizando el rastrillo cuando las plantas tienen bajo contenido de humedad. No es recomendable usarlo cuando la alfalfa tiene menos de 40% de humedad.
- El contenido de humedad. Las hojas de alfalfa se secan 2,5 a 5 veces más rápido que los tallos y cuando el contenido de humedad de la planta decrece hasta un 25% las hojas se vuelven quebradizas y comienzan a desprenderse de los tallos. La relación hoja:tallo de la alfalfa puede variar de 58:42 a 42:58 cuando el contenido de humedad del heno pasa de un 25 a 15%. Debemos tener en cuenta que las hojas representan un 50% del peso de la planta, contienen más del 70% de las proteínas, el 90% del carotene o vitaminas y más del 65% de la energía digestible.
Pérdidas climáticas
Dependiendo de la intensidad, la lluvia reduce la cantidad de energía o de hidratos de carbono disponibles y la cantidad de proteína cruda por la pérdida de hojas, por lavado o lixiviación. Estas perdidas, están influenciadas por el estado de madurez del forraje, el contenido de lluvia caída. Lo antes dicho, lo podemos observar en el cuadro:
Pérdidas ocurridas durante la henificación, con distintas precipitaciones
y en distintos momentos de corte.
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Tipo de
pérdida
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Estado de
madurez
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Cantidad de lluvia
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Sin lluvia
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25 mm
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42 mm
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63 mm
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% de pérdida
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Hojas
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Botón floral
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7,6
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13,6
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16,6
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17,5
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100 % floración
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6,3
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9,1
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16,7
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19,8
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Lixiviación y respiración
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Botón floral
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2,0
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6,6
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30,1
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26,9
|
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100 % floración
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2,7
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4,7
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23,5
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31,8
|
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Total
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Botón floral
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9,6
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20,2
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46,6
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54,4
|
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100 % floración
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9,0
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13,7
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40,2
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51,5
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Fuente: Rohweder, 1983
Como se puede observar en el cuadro, las pérdidas de hojas van del 6% hasta un 20%. Por otra parte, la alfalfa cortada en estado de botón floral tiene mayores pérdidas por lixiviación que la cortada en plena floración.
Debido a que no se puede controlar el clima, una alternativa que minimice las pérdidas en el campo, es la de henificar con un contenido de humedad más alto, siempre y cuando se tenga mucho cuidado durante el almacenamiento y se utilicen conservantes.
Pérdidas en el almacenamiento
El heno almacenado con una humedad menor al 20%, tiene una pérdida normal que va del 5 al 10%, la que se debe en gran parte al manipuleo. Henificar con más del 20% de humedad aumenta el riesgo de daño por calentamiento. Un excesivo calentamiento durante el almacenamiento resultará en un “ardido” del material que reducirá el valor nutritivo del heno, debido a una pérdida de hidratos de carbono solubles y una disminución de la digestibilidad de la proteína. Por otra parte, cuando el contenido de humedad de un rollo de alfalfa se incrementa de un 15,3 a un 26,6%, la FDA como porcentaje del nitrógeno total, se incrementa de un 7,1 a un 15,4%, la proteína digestible decrece de 71,3 a 53,1% y la digestibilidad de la materia seca se reduce en un 5%.
El grado de calentamiento depende en gran parte del contenido de humedad del heno, de la densidad y el tamaño del fardo o rollo, de la temperatura y humedad ambiental y de la cantidad preexistente de poblaciones microbiales.
Un excesivo calentamiento podría reducir el porcentaje de proteína y la energía del heno. El daño producido en las proteínas se puede medir determinado el nitrógeno contenido en la Fibra Detergente Acida. Bajo condiciones normales, menos del 7% del nitrógeno debería estar en la fibra. Generalmente, cuando el heno se calienta este valor alcanza al 15%.
Los hongos anaeróbicos son los primeros responsables de romper el complejo de hidratos de carbono, seguido por una generación de calor. Son resistentes al calor actúan entre los 45ºC y los 65ºC. Temperaturas superiores a los 79ºC producen la muerte de los microorganismos, seguido por un calentamiento causado por reacciones químicas que incrementan todavía más la temperatura. La oxidación de compuestos reactivos hace que se eleve la temperatura al punto de ignición de 23ºC a 27,5ºC. Bajo estas condiciones y con suficiente cantidad de oxigeno ocurrirá combustión espontánea, produciéndose fuego.
Otro factor que puede causar pérdidas importantes durante el almacenamiento, es el lugar donde almacenamos los fardos o rollos.
Si se dejan los fardos o rollos al aire libre, las mayores van a ocurrir en la cara exterior del fardo o rollo, y en la superficie que estará en contacto con el suelo. Las pérdidas de materia seca de rollos almacenados en el exterior llegaron a 17%, mientras que en rollos almacenados bajo techo, las pérdidas fueron del 5%.
El cuadro se muestra un resumen de las pérdidas potenciales de materia seca, durante la cosecha y almacenamiento de heno realizados con niveles convencionales de humedad.
Pérdidas potenciales de materia seca de alfalfa
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Perdidas durante la cosecha
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Pérdida en % de MS
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Respiración
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2 – 16
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Mecánicas
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8 – 45
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Precipitaciones
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4 – 55
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Perdidas durante el almacenaje
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Bajo techo
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5 – 10
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A descubierto:
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1 año
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8 – 29
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2 años
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13 - 32
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