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¿Cuándo regar?

La sugerencia es regar antes que haya una disminución de rendimiento de forraje por falta de humedad en el suelo. Esto dependerá de: el tipo de suelo, la humedad disponible, el estado del cultivo, clima, etc. Para el caso de la alfalfa, el agua disponible se puede reducir hasta el 50%. A partir de ese momento hay disminución de rendimiento por lo tanto hay que regar. 

Cuando el período de riego comienza, lo mejor es llenar el perfil con cada riego. Esto ayudará al lavado de sales, mientras también reduce el porcentaje de agua perdida en superficie por evaporación. Además durante el período de mayor requerimiento se repone el agua consumida.
 
Un momento crítico en el que la alfalfa debe tener disponibilidad de humedad es después del corte. Si bien las necesidades en este momento son bajas – hay más evaporación que transpiración – la disponibilidad de agua asegura un rápido rebrote.
 
 
Para cumplir con esta premisa, la duda que surge es: ¿regar antes o después de cortar? Lo conveniente es regar antes del corte. Se aplica el riego calculando que, el día previsto para el corte no haya problemas de piso para entrar al lote. Haciéndolo de esta manera el riego eficiente, ya que el suelo está cubierto y casi no hay evaporación. Al cortar a los pocos días hace que el consumo de agua sea bajo. Luego del corte las necesidades de la alfalfa son pocas, por lo que habrá disponibilidad de agua suficiente para estimular un rebrote rápido. También se independiza la extracción de los fardos o rollos del lote, se hace más flexible el manejo del heno.
 
Los riegos después del corte se deben hacer dentro de los tres a cinco días. A partir de ese momento comienza el rebrote y la planta necesita el agua. Estos riegos durante el verano pueden causar el “escaldado” a las plantas de alfalfa, que ocurre por exceso de agua a altas temperaturas. Produce una podredumbre húmeda de corona y raíz, lo que ocasiona muerte de plantas.
 
 
El manejo del riego se debe hacer coincidir con el manejo de la alfalfa. Atrasos en los riegos antes del corte, provocan demoras para entrar al lote y la pastura pierde calidad.
 
La frecuencia del riego dependerá de zona, las lluvias, temperaturas, etc. Por ejemplo para una zona templado fría el número de riegos puede variar entre 6 a 9, pudiendo llegar hasta 12 riegos en el año. El número de riegos por corte varía entre 1 a principios y fin del período de producción y 2 riegos en pleno verano.
 
Para una zona templada, el número de riegos puede variar entre 10 a 15 de acuerdo al número de cortes. El número de riegos por corte vería entre 2 y 3. En las zonas más cálidas la cantidad de riegos puede llegar a 17 ó 18, debido a las variedades de alfalfa que se utilizan, que son sin reposo invernal y el período de producción es más largo.