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Total de agua disponible

El agua disponible del suelo es la cantidad total de humedad que puede extraer del suelo el sistema radicular de la planta. Depende de la textura del suelo y de la profundidad de las raíces.

 
 
El límite superior del agua disponible es la capacidad de campo y el límite inferior es el punto de marchitez permanente. 
 
Capacidad de campo: esla cantidad de agua que retiene el suelo una vez que escurre y drena. Se expresa como porcentaje por peso.
 
Punto de marchitez permanente: es la cantidad de agua que contiene un suelo y las plantas no pueden absorberla. En este punto todavía se encuentra agua en el suelo pero ésta se encuentra retenida con tal fuerza que las plantas no pueden usarla.
 
Si se le permite a la alfalfa que consuma toda la humedad disponible, entra en estrés y hay disminución de rendimiento. Para que en la alfalfa no haya disminución de producción es conveniente usar sólo el 50% de la humedad disponible. Llegado este punto es recomendable regar, para evitar que la alfalfa entre en estrés.
 
El agua disponible varía de acuerdo al tipo de suelo.  Como ejemplo, en el siguiente cuadro se muestran valores aproximados para distintos suelos.

Textura del suelo
Agua disponible (mm/m)
Arenosa
59
Areno franca
92
Franco arenosa
117
Franca
151
Franco limosa
151
Franco arcillo arenosa
109
Areno arcillosa
134
Franco arcillosa
142
Franco arcillo limosa
159
Arcillo limosa
201
Arcillosa
184

Fuente: Adaptado de Hanson, B.R. y col. (2008)
 
Para hacer el cálculo se procede de la siguiente manera: se estima una profundidad de raíces efectiva por ejemplo, 1,2 m, en un suelo franco, con 151 mm/m de agua disponible, el cálculo es: 151 mm/m x 1,2 m = 181 mm de agua disponible, que para el caso de la alfalfa, cuando el consumo alcanza 90 mm, hay que regar.
 
Control de la humedad del suelo
 
Para controlar la humedad es conveniente establecer la profundidad a la que se encuentran las raíces efectivas de la planta y esta será la zona en la cual se hará el control de humedad. En general se toma entre 1 a 1,5 m.
 
Durante el período de producción, si se usa el sistema de reducción del agua del suelo como criterio para decidir el momento del riego, es conveniente monitorear la reducción del agua en el metro superior de la zona de raíces, debido a que es la zona más dinámica y da mayor sensibilidad. 
 
Para el caso de los riegos anticipados realizados con el objetivo de llenar el perfil, conviene monitorear la reducción de la humedad en la mitad inferior de la zona radicular, provee información del agua almacenada de lluvias y riego, y para el control de lixiviación. 
 
Mediante el control de humedad se obtiene la siguiente información:
  • Cantidad de agua infiltrada a determinada profundidad
  • ¿Cuándo se debe regar?
  • ¿Cuánta agua se tiene que aplicar?
  • ¿Cuánto tiempo le tomará al agua infiltrarse en el suelo?
  • ¿Cuál es el patrón de absorción de las raíces?
 
 
 
Para el control de humedad del suelo se pueden usar distintos métodos: observación de las plantas, tomando muestras de suelo con barreno, usando tensiómetros, etc. 
 
El control de humedad visual se hace observando la alfalfa, que normalmente tiene un color verde claro. A medida que falta la humedad, ese color verde se oscurece y el cambio es un buen indicador del estrés hídrico. Cuando el color oscuro es evidente, el agua de riego se debe aplicar antes de ocurrir marchitamiento, pues de lo contrario es probable que haya una reducción del rendimiento y de la calidad del heno.  Este cambio se da cuando subsiste alrededor del 25 a 30% de la humedad disponible del suelo. Con este método se puede perder mucha producción.
 
Por otra parte si no se tiene el dato de cuánta agua aplicar se puede caer en excesos de agua. Estos tiene dos efectos: 1) la alfalfa es susceptible al exceso de agua, encharcamiento, y 2) el agua sobrante proporciona un costo adicional.
 
Así como la alfalfa responde en producción al agregado de agua, hay que estar atentos porque puede consumir hasta el 50% del agua disponible. Pasado este punto se comienza a perder producción.  La planta puede sufrir estrés hídrico y entrar en dormancia. Cuando se la vuelve a regar, comienza nuevamente el crecimiento, pero es más lento. Si la falta de humedad se extiende por un período prolongado de tiempo, la alfalfa puede morir.  Esto ocurre mayormente en los suelos arenosos.