Pasturas y Forrajes - Argentina
  
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Manejo del riego

Además de la cantidad de agua disponible para la alfalfa, hay varios factores relacionados al riego que afectan su producción de forraje. Estos factores son: 

  • La temperatura del agua de riego
  • El nivel de sales del agua de riego
  • La acumulación de sales en el suelo
  • La temperatura del agua y el estado de crecimiento de la alfalfa
  • La edad de la pastura de alfalfa
  • La cantidad de agua aplicada
  • La duración en que el suelo está inundado.
La temperatura y la permanencia del agua en el lote pueden tener un efecto sobre el crecimiento y la persistencia de la alfalfa. La alfalfa es muy sensible al exceso de agua en el suelo, por lo tanto una prolongada inundación afecta la persistencia de la alfalfa. 
 
 
Se realizaron distintos ensayos en los que se comparó el crecimiento de las raíces y la producción de forraje, variando los días de permanencia del agua en el lote a distintas temperaturas del suelo. En otros ensayos se evaluó distintos tiempo de permanencia del agua en el lote, a una temperatura del suelo alta. Se dejó drenar el agua y a las tres semanas se hizo el corte, se midió la producción de forrajes y el desarrollo de las raíces. Se obtuvieron las siguientes conclusiones:
 
·   El crecimiento de la raíz se detuvo durante la inundación y el rango de crecimiento de la parte aérea se redujo un 50% con 8 días de inundación a 15,5ºC.
·   El crecimiento de la planta se redujo en 50% con 4 días de inundación a 21ºC
·   El crecimiento de la planta se redujo en 50% con 3 días de inundación a 27ºC
·   El crecimiento de la planta se redujo en 50% con 2 días de inundación a 32ºC
·   Las plantas detuvieron su crecimiento o murieron bajo las siguientes condiciones:

Permanencia del agua en el lote
Temperatura ºC
14
15,5
10
21
8
27
6
32

Fuente: Adaptado de www.unce.edu (2009)
 
Las condiciones de exceso de humedad interfieren con el proceso fisiológico normal, reducen el vigor de las plantas, promueven enfermedades fúngicas de raíz y corona y como consecuencia hay una disminución importante del rendimiento de forraje. 
 
En los ensayos, la inundación causó la muerte y podredumbre húmeda de la raíz. Al inicio del ensayo, la raíz pivotante se encontraba intacta, es decir el suelo era regado y drenaba bien, pero después de 5 semanas apareció la podredumbre de la raíz en todos los tratamientos con inundación. En las plantas severamente dañadas, la raíz pivotante desapareció y las raíces adventicias (en la superficie) brotaban desde la corona.
 
 
Los síntomas del daño por inundación son: coloración amarillenta de las hojas y posterior muerte y caída de las mismas, comenzando por las hojas inferiores y progresando hacia las superiores. Si las temperaturas oscilan entre 15º y 21º C, el proceso evoluciona en forma gradual; cuando las temperaturas son mayores, el proceso se acelera y las hojas se ponen de color amarillento en muy pocos días. El amarillamiento se mantiene aún después que el suelo se seca. En todos los casos las plantas tienen reducción de rendimiento.
 
Cuando el agua tiene temperatura fría es beneficiosa para la alfalfa por dos razones:
  1. retiene más oxigeno disuelto y si la temperatura del aire es fresca, mantiene a la alfalfa con demanda de oxigeno relativamente baja;
  2. el agua fría usualmente contiene menos sales disueltas.
El manejo del riego es más difícil cuando es por manto o inundación, en suelos pesados o desparejos. En estas situaciones, para controlar el manejo del agua de riego, ya sea por mucho agua, agua con sales, temperatura alta, períodos prolongados de permanencia del agua en el lote, hay que observar los siguientes síntomas:
  1. reducción del vigor y pérdidas de plantas, que son reemplazadas por malezas;
  2. amarillamiento y pérdida de las hojas inferiores de las plantas, seguidas por una progresiva pérdida de hojas desde abajo hacia arriba;
  3. podredumbre de la raíz pivotante y/o desarrollo de muchas raíces superficiales, laterales y finas;
  4. progresiva reducción de la producción de forraje;
Las prácticas de manejo que se pueden hacer para minimizar el problema de permanencia del agua en el lote son:
  • Regar a principios de la temporada (riegos anticipados) cuando el agua y el suelo, cuando ambos están relativamente fríos y las plantas no están creciendo vigorosamente.
  • Mover el agua a través de la parcela rápido para evitar un estancamiento prolongado.
  • Asegurar una distribución de agua uniforme y aplicar solamente la cantidad de agua necesaria para llenar el perfil. Recordar que aun bajo condiciones secas, los suelos son capaces de retener y acumular una cantidad limitada de agua.
  • Hacer un mapa de suelos detallado y manejar el agua para minimizar el estancamiento en suelos de textura fina, drenaje pobre, desvíe o saque el agua para evitar el estancamiento.
  • Si debe regar cuando la temperatura del suelo o del agua, por ej. 15 o 21ºC, hacerlo antes del corte y poner sólo el agua necesaria.
 
 
En algunos suelos pesados la acumulación de humedad de riegos de otoño, invierno y las lluvias de primavera, mojando en profundidad (3 ó 4 m) el perfil del suelo,  pueden ser suficientes para producir un primer corte con rendimiento normal (asumiendo una profundidad de raíces adecuada), y en los suelos de textura mediana o pesada la humedad podría llegar hasta el segundo corte.
 
Bajo estrés moderado de humedad, las plantas de alfalfa tienen la habilidad de entrar en dormancia inducida por la sequía. Si las plantas tienen reservas de carbohidratos, las plantas deberían sobrevivir hasta que vuelvan las condiciones de humedad.