Pasturas y Forrajes - Argentina
  
Contacto con Pasturas y Forrajes

Características del suelo

Para conocer la salud del suelo, se deberán medir los parámetros físicos, químicos y biológicos y las interacciones que existen entre ellos. Cada parámetro tiene una importancia distinta de acuerdo al tipo de suelo y sistema de producción que se utilice, por ejemplo en los suelos salinos es importante conocer las sales presentes, la conductividad eléctrica, etc.; en aquellos suelos con aptitudes agrícolas se le da importancia al estado nutritivo del suelo. En el caso de la producción bajo riego, es importante conocer la textura suelo, lo cual se hace a través de un análisis físico. 

 
 
El resultado del análisis de la textura del suelo, da los porcentajes de arena, limo y arcilla. De acuerdo las proporciones de estos componentes y a grandes rasgos, los suelos se pueden clasificar en: sueltos (livianos o arenosos); francos (medianos o migajosos); pesados (arcillosos o compactos). Según la textura, los suelos presentan diferencias en: la capacidad de almacenamiento de agua útil, la infiltración, el drenaje, etc., que son datos muy importantes para el manejo del riego.
 
 
 
En el siguiente cuadro se presentan los límites de los valores para las características texturales de suelos

Textura del suelo
Capacidad de almacenamiento de agua útil (mm/dm)
Infiltración básica (mm/hora)
Drenaje
Arenosos, livianos, sueltos
4 a 10
Mayor de 25
Alto
Francos, medianos
12 a 16
10 a 25
Mediano
Arcillosos, pesados, compactos
18 a más
2 a 10
Restringido

Fuente: Luque, J.A. y col 1985
 
Los suelos de textura fina retienen mayor cantidad de agua y la infiltración y el drenaje son muy lentos. Al drenar lentamente hay mayor probabilidad de aparición de enfermedades que ataquen a la raíz, durante la implantación y a las raíces en alfalfas implantadas. El porcentaje de aire es bajo, lo que limita el crecimiento de las raíces. Por otra parte, durante el verano, los riegos pueden producir el escaldado de las plantas.
 
Los suelos arenosos y franco arenosos tienen baja capacidad de retención de agua, alta velocidad de infiltración y drenaje. En este tipo de suelos, al tener menor capacidad de retención de agua, los riegos deberán ser más frecuentes y el riego por inundación se dificulta, por lo que se prefiere el riego por aspersión.
 
La alfalfa se puede producir en una amplia gama de suelos, pero los franco arenosos, los franco limosos y los franco arcillosos son los mejores. En este tipo de suelos se da la mejor combinación de infiltración, capacidad de retención y manejo del riego, que si además tienen un balance adecuado de nutrientes, la alfalfa expresa todo su potencial de producción de pasto. En los otros suelos, si bien la alfalfa tiene buena adaptación, la producción de forraje es más dificultosa.
 
Factores como la textura del suelo y la calidad del agua de riego, entre otros influyen en el diseño del equipo de riego y en el manejo del riego y los nutrientes. Es conveniente que la textura del suelo sea uniforme para facilitar el riego y lograr un desarrollo parejo en las plantas.
 
Propiedades físicas generales de los suelos y sus límites. (Los valores presentados en el cuadro son los más frecuentes)

 
Arenoso
Arenoso franco
Franco arenoso
Franco
Franco limoso
Arcilloso
Capacidad de campo (%)
6
11
16
22
25
35
Punto de marchitez (%)
3
6
8
10
13
17
Infiltración (mm/hora)
150
50
20
12,5
7,5
5
Densidad aparente
1,70
1,60
1,50
1,40
1,35
1,25
Agua disponible (mm/dm)
5
8
12
16
20
24

Fuente: Adaptado de Luque, J.A. y col 1985
 
La capacidad de almacenaje de agua del suelo está en función de la textura y se mide en la zona radicular. El agua disponible se refiere a la cantidad de agua almacenada para el crecimiento del cultivo a lo largo de todo el ciclo y está influenciada por la textura del suelo, la profundidad efectiva que alcancen las raíces.